En medio de la conmoción nacional por el anuncio de un incremento sin precedentes en el precio de los combustibles, el Presidente José Antonio Kast abordó la crisis desde la región de Los Lagos. El Mandatario respaldó las cifras entregadas por el Ministerio de Hacienda, que confirman un alza de $370 por litro en la gasolina de 93 y de $580 en el diésel a partir de este jueves.
Kast fue enfático en señalar que su administración no recurrirá al endeudamiento irresponsable para frenar los precios. “No podemos comprar popularidad a costa de dinero que no tenemos. Eso significaría pagar las consecuencias sociales en muy corto tiempo”, advirtió, apuntando a la complejidad de un escenario internacional marcado por el precio del barril de petróleo que casi ha duplicado su valor.
El Jefe de Estado aprovechó la instancia para marcar una diferencia política con sus antecesores, acusándolos de dejar una crisis fiscal profunda. “Aquellos que hoy critican no tuvieron la responsabilidad de cuidar las arcas fiscales. A diferencia de otros periodos, nosotros nos hemos encontrado con arcas vacías”, subrayó, vinculando la fragilidad económica actual con el manejo de fondos del gobierno previo.
Pese a la dureza del anuncio, el Ejecutivo presentó una serie de medidas que buscan proteger el bolsillo de los sectores más vulnerables y la clase media:
Transporte Público: Subsidios dirigidos tanto a buses como a la red de taxis y colectivos.
Calefacción: Un esfuerzo adicional para congelar los precios de la parafina por un periodo de dos meses.
Transporte de Carga: Foco en la seguridad y dignidad de los transportistas en la Ruta 5 Sur, buscando paliar los costos operativos.
Ante el colapso de las estaciones de servicio en todo el país, Kast reconoció que es "entendible" que los ciudadanos busquen llenar sus tanques antes del jueves, pero aseguró que las reservas de combustible en Chile están garantizadas.
Finalmente, el Presidente hizo un llamado a la "solidaridad y responsabilidad" ante posibles protestas. “Compartimos que pueden haber manifestaciones, pero tienen que ser pacíficas. Cualquier daño al transporte público perjudica a los mismos chilenos que necesitan movilizarse”, concluyó.