Lo que en Magallanes se celebraba como un blindaje financiero para proyectos de largo aliento, en el norte era visto como una injusticia territorial. El conflicto estalló luego de que se revelara el Oficio N° 640/2026, enviado en las últimas semanas del gobierno anterior, el cual reservaba $60.536 millones (el 86% de los fondos disponibles este año) exclusivamente para Magallanes, Los Lagos y Aysén, dejando a Arica y Parinacota con saldo cero.
Ante esto, el nuevo Subsecretario de Desarrollo Regional, Sebastián Figueroa, anunció desde el extremo norte el retiro de dicho decreto, calificando la asignación anterior como una muestra de "predilección" que debe terminar en favor de un desarrollo balanceado.
Las claves del retiro del decreto:
• Reasignación de fondos: Los $69 mil millones asignados originalmente a la política PEDZE serán redistribuidos. Bajo el decreto anterior, Magallanes se quedaba con el 63% de la torta presupuestaria total.
• Equidad territorial: Figueroa señaló que la motivación del retiro es buscar una vía "más equitativa" para promover el desarrollo en todas las zonas que presentan rezago, no solo en la tierra natal del expresidente.
• Plazos administrativos: Según la autoridad, el nuevo trámite para la aprobación del programa modificado "será cosa de días", buscando que el flujo de recursos no se detenga, pero sí que cambie su destino.
Esta decisión representa un "duro golpe" para la planificación de obras públicas en la región. Muchos de los proyectos que ya contaban con esta reserva de fondos ahora entran en un periodo de incertidumbre técnica y financiera, a la espera de saber cuánto presupuesto quedará finalmente disponible para la zona tras el nuevo reparto con el extremo norte.