Los conductores y transportistas de la Región de Magallanes se preparan para un fuerte impacto en sus costos operativos. Según un reciente informe de Scotiabank, el próximo 16 de abril los precios de los combustibles registrarían alzas significativas que el Mecanismo de Estabilización de Precios de Combustibles (MEPCO) no lograría mitigar bajo sus reglas actuales.
Las estimaciones proyectan un incremento promedio de $85 por litro para las gasolinas y de $75 para el diésel. Esta presión alcista responde a una "tormenta perfecta" en los mercados internacionales: el barril de petróleo se cotiza en torno a los USD 110, mientras que el tipo de cambio en Chile se mantiene elevado, promediando los $925.
El análisis advierte que, sin una intervención excepcional, el alza se traspasará íntegramente a los surtidores en la segunda quincena de abril. Entre las alternativas que se barajan para evitar este escenario figuran:
Reducción del Impuesto Específico (IEC): Una medida transitoria que permitiría un alivio inmediato. Actualmente, este impuesto representa $420 por litro en gasolinas y $105 en diésel.
Transferencia a ENAP: Inyectar recursos a la estatal para que absorba el alza a nivel mayorista, similar a lo ocurrido en 2019.
Modificación al MEPCO: Esta es considerada la opción más eficiente por los expertos. Implicaría reducir de cuatro a tres semanas la vigencia de los parámetros de precios, permitiendo que el sistema absorba de mejor manera los choques externos del mercado global.
En una región como Magallanes, donde el transporte de carga es vital para el abastecimiento y las distancias terrestres son extensas, un alza de esta magnitud preocupa gremialmente. El incremento en el diésel impactará directamente en los fletes, lo que podría derivar en un aumento colateral en el precio de los alimentos y productos básicos que llegan vía terrestre a la provincia.
De no mediar una modificación legal o una medida administrativa de último minuto por parte del Ministerio de Hacienda, el próximo jueves 16 de abril los tableros de las estaciones de servicio en Punta Arenas, Natales y Porvenir mostrarán uno de los saltos de precio más agresivos de los últimos años.