Una ola de críticas ha generado entre los habitantes de Punta Arenas el reciente anuncio de la Municipalidad respecto a la modificación del horario de funcionamiento del Terminal de Buses Mina Loreto. La medida, que restringe la apertura del recinto de 08:00 a 20:00 horas, representa una reducción significativa respecto a la jornada anterior, que se extendía desde las 07:00 hasta las 23:00 horas.
El malestar de los usuarios radica en que el terminal es el punto neurálgico para quienes viajan hacia Puerto Natales, el Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo y diversas faenas rurales. Con el nuevo horario, quienes deben tomar los primeros buses de la mañana o regresan en los últimos servicios de la noche quedan literalmente "a la deriva" fuera del edificio.
La mayor preocupación de la comunidad es la proximidad de la temporada invernal. "No es lo mismo esperar un bus afuera a las 7 de la mañana en abril que en junio, con nieve y escarcha", comentó uno de los pasajeros afectados.
Los usuarios enfatizan que el terminal cumple una función de refugio climático esencial en una región de temperaturas extremas. El recorte de tres horas al cierre y una hora a la apertura deja sin sala de espera ni servicios higiénicos a cientos de personas que utilizan los servicios interurbanos que operan fuera del nuevo bloque horario.
Tanto pasajeros como conductores de las diversas empresas de transportes han manifestado que esta decisión parece no haber considerado la realidad operativa de las rutas. Muchos buses llegan a la ciudad después de las 20:00 horas, obligando a los pasajeros —muchos de ellos adultos mayores o turistas con equipaje pesado— a desembarcar en la vía pública sin acceso a las instalaciones del terminal.
El municipio justificó este recorte de horario por falta de presupuesto.