El transporte de carga en Chile atraviesa uno de sus momentos más críticos. Tras la histórica alza del 61% en el precio del diésel, las principales organizaciones gremiales del país han endurecido su discurso, instando a las empresas estatales y privadas a ajustar sus tarifas de flete de forma inmediata. De lo contrario, advierten que respaldarán movimientos de protesta y la paralización de servicios.
A través de una declaración pública, la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC) calificó como "inaceptable" que los generadores de carga no reconozcan el impacto del combustible en los contratos vigentes. “Los camioneros no tienen obligación alguna de aceptar fletes subvalorados”, señalaron, apuntando a que son los pequeños transportistas quienes están financiando de su propio bolsillo la crisis energética.
En paralelo, la Confederación Nacional del Transporte de Carga (CNTC) sostuvo una sesión extraordinaria este 8 de abril para evaluar el escenario. Según sus estimaciones, cada carga de combustible hoy significa un costo extra de $150.000 por estanque, una cifra que resulta insostenible para micro y pequeños empresarios que operan mayoritariamente con pagos en efectivo.
Los directores regionales de la CNTC denunciaron, además, que el Ejecutivo ha incumplido compromisos previos, como la creación de canales de denuncia efectivos y herramientas de apoyo al sector que se arrastran desde hace meses.
Frente a la posibilidad de un desabastecimiento nacional, los gremios han puesto sobre la mesa propuestas concretas para frenar el conflicto:
Congelamiento del Diésel: Solicitan fijar el precio del combustible por un periodo mínimo de tres meses.
Ajuste Tarifario: Exigen que las empresas mandantes transparenten sus ajustes ante el nuevo escenario de costos.
Gestiones Políticas: Se anunciaron reuniones urgentes con autoridades para aplicar bajas inmediatas en caso de que el mercado internacional lo permita.
Si bien la CNDC descartó —por ahora— un llamado a paro nacional, la CNTC fue más drástica al advertir que nuevas alzas sin medidas de mitigación derivarán inevitablemente en una movilización nacional, lo que pondría en riesgo la cadena de suministro en todo el territorio.