La crisis de seguridad que golpea al Hospital Clínico de Magallanes (HCM) entró en una fase de acción directa. Este jueves, una comitiva de autoridades regionales encabezada por el Seremi de Seguridad Pública, Ronald López, y la directora del Servicio de Salud, Verónica Yáñez, realizó una inspección exhaustiva de las dependencias para diagnosticar vulnerabilidades y reforzar la protección de quienes cuidan a la comunidad.
La urgencia de la visita quedó respaldada por una cifra alarmante entregada por el director del HCM, Ricardo Contreras: en lo que va de 2026, ya se han formalizado 21 denuncias por maltrato a funcionarios. "Son hechos que ameritan una denuncia inmediata al Ministerio Público para proteger a nuestros equipos", precisó Contreras, subrayando que la violencia —física o verbal— se ha vuelto un factor crítico en el ambiente laboral.
El Seremi Ronald López fue claro al señalar que existen brechas de seguridad que serán cerradas a la brevedad. “Hay aspectos que se pueden ejecutar en el corto plazo para incrementar las medidas implementadas”, afirmó, destacando que el objetivo principal es devolver la tranquilidad al personal sanitario.
Además del refuerzo de la vigilancia, se anunció la creación de mesas de trabajo intersectoriales para visibilizar el impacto de estas "incivilidades" en el entorno hospitalario, integrando a Carabineros de la Primera Comisaría en el diseño de nuevos flujos de control.
Uno de los problemas más complejos discutidos durante el recorrido es la presión que ejercen las internaciones judiciales. La directora Verónica Yáñez denunció que órdenes emanadas de tribunales obligan al hospital a recibir personas que no requieren atención médica, convirtiendo al HCM en un centro de custodia de facto.
Para destrabar este punto, Yáñez confirmó el inicio de una mesa de diálogo con el Tribunal de Familia (magistrada González) y gestiones para sumar a los Tribunales de Garantía. La meta es sensibilizar a los jueces sobre la ocupación de camas críticas por internos que deberían estar bajo custodia de Gendarmería o en centros especializados, y no en un hospital de alta complejidad.
La visita fue recibida con cautela pero optimismo por el cuerpo médico. El Dr. Germán Sepúlveda, jefe del CR Infanto Adolescente, valoró que por fin los distintos poderes del Estado se sienten a conversar sobre la realidad de las salas de urgencia. “Esto nos brinda esperanza de salir adelante”, concluyó, marcando el inicio de una etapa de monitoreo constante en el principal centro de salud de la Patagonia.