La tranquilidad ha vuelto a los vecinos de la calle Mardones. Tras meses de gestiones y un evidente peligro para el barrio, la Municipalidad de Punta Arenas concretó la demolición parcial del inmueble ubicado en el N°210, terminando así con un punto crítico de delincuencia e insalubridad que mantenía en vilo a la comunidad local.
La propiedad se encontraba en un complejo escenario administrativo debido al fallecimiento de su propietaria original y el encarcelamiento de un heredero, lo que derivó en una ocupación irregular. “Esta casa generaba problemas permanentes de seguridad e incendios; el último ocurrió hace solo un par de semanas”, explicó el alcalde Claudio Radonich mientras supervisaba el trabajo de la maquinaria pesada.
El sector se caracteriza por ser habitado mayoritariamente por personas de la tercera edad, quienes eran los más afectados por el ingreso constante de desconocidos para el consumo de alcohol y la ocurrencia de delitos.
José Montiel, presidente de la Junta de Vecinos Mauricio Braun, fue tajante al describir la situación: “Se había incendiado tres veces. Todos los días ingresaba gente, lo que generaba robos, ruidos y mucha inseguridad. Esto es un gran alivio para nosotros”.
Desde la Dirección de Obras Municipales y la Dirección de Seguridad Pública, señalaron que este inmueble estaba priorizado en las rondas nocturnas debido a las múltiples denuncias recibidas. La intervención se realizó de oficio, bajo la potestad municipal de velar por las condiciones de seguridad e higiene del entorno urbano.
Sin embargo, Mardones 210 no será la última propiedad intervenida. Radonich anunció que el municipio tiene bajo la mira al menos 10 inmuebles adicionales con órdenes de demolición vigentes. “Reforzaremos las acciones legales contra propietarios que no se hagan responsables, incluyendo la solicitud de órdenes de arresto en caso de incumplimiento reiterado”, sentenció el jefe comunal.
Mira la nota completa acá: