La investigación por el ataque a la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, dio un giro determinante este lunes con la captura de tres presuntos implicados. Los hechos se remontan al pasado 8 de abril, cuando la secretaria de Estado fue increpada, empujada y atacada con agua durante la inauguración del año académico en la Universidad Austral de Chile (UACh) en Valdivia.
Aunque inicialmente el rector de la casa de estudios, Egon Montecinos, había sugerido que los agresores no pertenecían al plantel —especulando incluso con la participación de estudiantes secundarios—, las pericias policiales desmintieron dicha versión. Los detenidos resultaron ser miembros activos de la comunidad universitaria.
Según el informe policial, los capturados que enfrentarán a la justicia son:
Pablo Vásquez Burgos: Estudiante de Bioquímica (UACh).
Joaquín Monje Sazo: Estudiante de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales (UACh).
María Madariaga Rojas: Estudiante de Antropología y expresidenta de la Federación de Estudiantes de la universidad (FEUACh) entre 2023 y 2024.
Desde el Ejecutivo, la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, valoró el éxito del operativo y fue enfática en condenar el uso de la violencia como método de protesta. “Como Gobierno estamos conscientes de que las manifestaciones pacíficas son un derecho, pero no podemos aceptar que esta sea ejercida a través de la violencia”, afirmó la secretaria de Estado.
Steinert confirmó que el Ministerio de Seguridad ya interpuso una querella criminal y que actuarán como parte interesada en la audiencia de formalización programada para hoy. El Gobierno adelantó que solicitará las medidas cautelares más gravosas permitidas por la ley, bajo el cargo de “atentado contra la autoridad”.
La comunidad universitaria y política se mantiene expectante ante el resultado de la audiencia, en un caso que ha reabierto el debate sobre la seguridad de las autoridades en recintos educacionales y los límites de la protesta estudiantil.