En un movimiento estratégico para destrabar la crisis migratoria, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, anunció que el Ejecutivo trabaja activamente en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Venezuela, al menos a un nivel consular. Esta decisión responde a la necesidad técnica de concretar las órdenes de expulsión vigentes y facilitar trámites de regularización.
La problemática quedó en evidencia el pasado jueves, cuando el Gobierno concretó la salida de 40 extranjeros en situación irregular. Sin embargo, en dicho operativo no hubo ciudadanos venezolanos, debido a que el régimen de Nicolás Maduro —recientemente depuesto en el contexto regional, pero cuya burocracia aérea aún presenta trabas— mantiene la prohibición de aterrizaje para vuelos oficiales chilenos.
En entrevista con Estado Nacional, el secretario de Estado explicó que el ministro de Relaciones Exteriores ya inició los acercamientos. "Sabemos de la cantidad de personas venezolanas en nuestro país que necesitan recurrir a un consulado para regularizarse o buscar antecedentes, y a su vez también muchos chilenos en Venezuela requieren de esa instancia”, precisó Alvarado.
Respecto a los plazos, el titular de Interior fue enfático en la urgencia: “Estamos tratando de que sea lo más rápido posible y que estas conversaciones, en el corto plazo, puedan llegar a buen término”. El objetivo es habilitar un puente aéreo que permita la repatriación de quienes cuentan con decretos judiciales de expulsión.
Finalmente, el ministro Alvarado aprovechó la instancia para valorar la política migratoria del Presidente José Antonio Kast. Según las cifras manejadas por la cartera, el endurecimiento de los controles fronterizos y la agilización de procesos administrativos han generado un cambio en la tendencia migratoria del país.
“En este periodo hay más salidas del país que ingresos, y eso entrega una señal positiva”, zanjó el secretario de Estado, subrayando que la prioridad del Gobierno sigue siendo el ordenamiento de las fronteras y la salida de quienes no cumplen con la normativa vigente.