La Provincia Antártica comienza a salir del aislamiento digital provocado por la falla en el sistema de fibra óptica submarina. Tras horas de incertidumbre, la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones confirmó que la normalidad ha retornado a Puerto Williams gracias a la activación de un protocolo excepcional: el roaming de emergencia.
Esta herramienta técnica permite que, ante la caída de una red específica, los teléfonos y dispositivos de los usuarios se "cuelguen" de la señal de cualquier otra compañía operando en la zona. El delegado presidencial provincial, Rodolfo Moncada, ratificó que las gestiones con las operadoras desde Santiago fueron exitosas: “Se solicitó la activación tanto para voz como para datos, y esto ha permitido que poco a poco se retome la conectividad digital”, señaló.
Uno de los hitos más relevantes de esta recuperación fue la reactivación de los servicios financieros. Moncada detalló que tras comunicarse con Carabineros y el comercio local, se confirmó que el sistema Redcompra ya está operativo, un alivio crítico para los vecinos de la comuna que dependen de los pagos electrónicos en una zona con acceso limitado a efectivo.
A diferencia de lo ocurrido en Williams, las provincias de Magallanes y Tierra del Fuego no se vieron afectadas por esta contingencia. La razón técnica radica en la arquitectura de la red regional, que cuenta con una robusta infraestructura terrestre. Históricamente, gran parte del tráfico de datos de operadoras como Claro y Telefónica (Movistar) fluye a través de redes que transitan por territorio argentino, lo que actúa como un respaldo inmediato ante fallas en la ruta marítima.
Desde la Seremi explicaron que el sistema de fibra submarina posee múltiples hilos y rutas operativas simultáneas. “Lo que ha ocurrido es la desconexión de una sola vía; el resto de las fibras siguen operativas y absorben la demanda actual”, precisaron las fuentes técnicas, destacando que la estrategia de redundancia evitó un colapso mayor en el resto de la región.