Un fuerte movimiento telúrico de magnitud 7,6 despertó la alerta en la cuenca del Pacífico durante la madrugada de este lunes 20 de abril. El sismo, registrado a las 03:52 horas (hora local continental chilena), tuvo su epicentro frente a las costas de Japón, específicamente a 170 kilómetros al sureste de la localidad de Hachinohe, según los datos proporcionados por el Centro de Investigación Alemán de Geociencias (GFZ).
Dada la magnitud del evento, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) activó de inmediato sus protocolos de evaluación técnica para determinar posibles impactos en el territorio nacional.
Tras el análisis de las variables sísmicas y oceánicas, el organismo técnico de la Armada de Chile fue enfático en descartar cualquier amenaza de tsunami para las costas chilenas. El Sistema Nacional de Alarma de Maremotos (SNAM) informó que las características del evento no reúnen las condiciones necesarias para generar un tren de olas que represente un peligro para nuestro litoral.
"La evaluación actual descarta cualquier tipo de impacto producto de este sismo en el continente asiático", precisó la institución a través de su boletín oficial.
A pesar de la tranquilidad que entrega el reporte, el SHOA indicó que mantendrá un monitoreo preventivo del evento en coordinación con los centros internacionales de alerta. No obstante, se aclaró que este será el único boletín difundido respecto a la situación, a menos que surjan nuevos antecedentes técnicos que obliguen a una reevaluación de la amenaza en las próximas horas.
Las autoridades locales en Magallanes y otras regiones costeras llamaron a la calma, recordando que los sistemas de vigilancia operan de forma permanente para garantizar la seguridad de la población ante este tipo de eventos transoceánicos.