El exseremi de Gobierno, Andro Mimica Guerrero, pasó a la ofensiva legal luego de que el Juzgado de Garantía de Punta Arenas declarara admisible una querella criminal presentada por su defensa. La acción judicial surge como respuesta a las acusaciones de Daniel Oyarzo Vargas, exencargado de la División de Organizaciones Sociales, quien denunció a Mimica por la presunta falsificación de su firma en un contrato de honorarios.
Tras dejar su cargo el pasado 11 de marzo de 2026, Mimica rompió el silencio asegurando que esperó el término de sus funciones para utilizar las herramientas del Estado de Derecho. Según la exautoridad, las denuncias en su contra carecen de pruebas y han afectado gravemente su honra personal:
Compromiso con el cargo: Mimica afirmó que se mantuvo concentrado en su vocería hasta el último día de gestión.
Acusaciones de falsedad: El exseremi calificó los dichos de Oyarzo como "falsos testimonios" y "expresiones calumniosas".
Impacto mediático: Denunció haber sido víctima de un "asedio comunicacional" durante los últimos tres años.
La querella, patrocinada por el abogado Felipe Jeria, busca establecer sanciones por los delitos de calumnias e injurias graves. Mimica enfatizó que esta acción legal no solo busca justicia frente al exfuncionario, sino también frente a quienes difundieron las acusaciones sin verificar la veracidad de los hechos, insistiendo en la responsabilidad que deben tener los comunicadores sociales.