Lo que parecía ser una jornada de compras en el mall Espacio Urbano Pionero de Punta Arenas, resultó ser un planificado "tour delictual" protagonizado por una mujer oriunda de Porvenir. La imputada fue sorprendida tras sustraer diversos artículos desde tres locales comerciales distintos, terminando su recorrido bajo custodia policial.
El accionar de la mujer comenzó en la tienda Columbia, donde se apoderó de un par de guantes técnicos. Posteriormente, se trasladó hasta Hush Puppies para sustraer un gorro tipo pescador, finalizando su recorrido en Ripley. Fue en esta última multitienda donde el personal de seguridad la detectó tras intentar ocultar diversas prendas deportivas, entre pantalones y poleras. El avalúo total de lo robado superó los $230.000.
Durante la audiencia de formalización por el delito de hurto simple, el Ministerio Público solicitó que la mujer quedara sujeta a firma mensual en la Tercera Comisaría de Porvenir y la prohibición absoluta de ingresar al centro comercial. El tribunal acogió estas medidas y fijó un plazo de 60 días para la investigación.
Sin embargo, su libertad fue efímera. La revisión de su extracto de filiación reveló un nutrido historial de condenas por delitos similares cometidos entre 2024 y 2025, lo que complica significativamente su situación procesal futura.
El punto de inflexión de la audiencia ocurrió cuando el magistrado revisó causas antiguas en las que la mujer mantenía multas impagas ante el tribunal. Al no existir justificación para el incumplimiento de estos pagos, el juez procedió a la conversión de las penas pecuniarias en reclusión efectiva.
En consecuencia, se ordenó el ingreso inmediato de la imputada al complejo penitenciario de Punta Arenas para cumplir, inicialmente, dos días de cárcel por una de las multas pendientes. No obstante, se le notificaron otras deudas judiciales que podrían extender su permanencia tras las rejas en los próximos días.