El Día de la Tierra en Punta Arenas no fue solo una fecha de reflexión, sino una jornada de trabajo en terreno. Las actividades comenzaron temprano en el Jardín Infantil Las Charitas, donde la Seremi del Medio Ambiente y la Municipalidad organizaron una plantación educativa. Niños y niñas, junto a sus educadoras, dieron vida a nuevos rincones verdes con especies florales y arbustivas nativas.
Loreto Trabazo, directora del jardín, resaltó que este tipo de hitos son fundamentales para el sello educativo del establecimiento: “Queremos fomentar conductas diarias que promuevan el cuidado del medio ambiente”, señaló. Por su parte, el seremi Gonzalo Rosenfeld enfatizó que el aprendizaje a través de la experiencia directa con la tierra fortalece valores de respeto que perduran toda la vida.
Durante la tarde, el foco se trasladó al espacio público. En el bandejón de Avenida España, frente al Parque Don Bosco, se llevó a cabo una plantación de árboles nativos que contó con un despliegue técnico y voluntario de la Seremi de Agricultura, Conaf, la empresa Rofil y el Grupo Scout San José.
Sofía Blanco, encargada de Áreas Verdes del municipio, destacó el impacto técnico de estas acciones:
Absorción de CO2: Ayuda directamente a la descontaminación del aire urbano.
Infraestructura Verde: Mejora el entorno visual y térmico de la ciudad.
Bienestar Social: Genera espacios públicos más amigables para el esparcimiento.
La conmemoración, que este año cumple 56 años a nivel global, reafirmó en Magallanes que la protección del patrimonio natural es una tarea compartida. Desde el gesto de un niño plantando una flor hasta el compromiso corporativo de reforestar una avenida, Punta Arenas demostró que cada acción suma en la lucha contra el cambio climático.