Lo que debía ser una fiscalización de rutina en la intersección de Avenida España con Avenida Colón se transformó en un operativo de alta tensión. El conductor de un taxi colectivo, al verse interceptado por personal motorizado de la Sección Centauro, reaccionó violentamente intentando impactar las motocicletas fiscales para abrirse paso.
Ante la agresión, Carabineros inició un seguimiento controlado que se extendió por diversos cuadrantes de la ciudad, manteniendo la vigilancia a distancia para evitar accidentes mayores. La fuga concluyó finalmente en el sector sur, específicamente en la esquina de Galvarino con José Victorino Lastarria, en la Población 18 de Septiembre, donde se logró reducir y aprehender al individuo.
Tras la detención, los sistemas institucionales revelaron que el sujeto era un "viejo conocido" de la justicia, pues mantenía dos órdenes de detención vigentes: una por conducción en estado de ebriedad y otra por hurto simple. A esto se suma que el individuo tenía una prohibición vigente de conducir cualquier vehículo motorizado.
Debido a su errático comportamiento, el detenido fue derivado a la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) para los exámenes de rigor. Los peritajes confirmaron el peor de los escenarios: el hombre se encontraba desempeñando labores de transporte público bajo los efectos de cocaína y en evidente estado de ebriedad.
El imputado enfrentó hoy su audiencia de control de detención en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, donde el Ministerio Público formalizó cargos por conducción en estado de ebriedad y bajo efectos de sustancias, sumado al desacato de su prohibición de conducir y las órdenes judiciales pendientes.