La conmemoración del Día del Libro en el Centro de Cumplimiento Juvenil tuvo un cariz participativo y profundo. Lejos de ser solo receptores de historias, los jóvenes que cumplen sanción en la modalidad IP IRC se convirtieron en autores, presentando creaciones propias mediante una lectura compartida ante sus pares y autoridades.
Estos textos no fueron producto del azar, sino el resultado de un arduo trabajo de diálogo guiado y escucha activa. A través de la escritura, los participantes lograron plasmar emociones y vivencias, transformando sus experiencias personales en narrativas que buscan la autocrítica y la proyección de un futuro fuera del sistema penal.
El bibliotecario del recinto, Miguel Muñoz, ha sido el motor permanente de esta iniciativa. Para Muñoz, la escritura es una herramienta de expresión emocional crítica: "La lectura y la escritura abren caminos donde muchas veces parece no haberlos. Les permite poner en palabras sus vivencias y proyectarse de una manera distinta", explicó.
Por su parte, el director regional del Servicio de Reinserción Social Juvenil, César Montiel, elogió la "honestidad y madurez" de los escritos.