Lo que comenzó como un patrullaje preventivo de Carabineros terminó con el ingreso a la cárcel de Punta Arenas de un hombre con cuentas pendientes con la justicia. El incidente ocurrió este martes 21 de abril, a las 11:24 horas, en el concurrido cruce de las calles Bories e Ignacio Carrera Pinto.
Durante un control de identidad bajo la Ley de Agenda Corta, los efectivos policiales consultaron los antecedentes de Claudio Alejandro Uribe Vargas, descubriendo que mantenía una orden de detención vigente. Al momento de su arresto, el personal policial halló entre sus vestimentas un cuchillo táctico con una hoja de 19 centímetros, cuya tenencia el sujeto no pudo explicar.
En la audiencia de control de detención, la defensa pública intentó impugnar el procedimiento, argumentando que el registro de las vestimentas del imputado excedía las facultades de un control preventivo.
Sin embargo, la magistrada del Juzgado de Garantía desestimó la alegación, aclarando que, al existir una orden de detención previa, el estatus legal del individuo cambió inmediatamente, habilitando a Carabineros para realizar el registro de seguridad pertinente que permitió el hallazgo del arma.
Aunque la Fiscalía formalizó a Uribe Vargas por porte ilegal de arma cortante, fijando un plazo de 60 días para la investigación y la medida de arraigo nacional, el imputado no recuperó su libertad. El motivo radica en una condena de febrero de 2024 por un delito similar.
En aquella ocasión, se le impuso una multa de 5 UTM que el sujeto nunca pagó. Ante este incumplimiento, que suma un total de $349.445, el tribunal aplicó la normativa vigente y convirtió la deuda en 15 días de reclusión efectiva. Uribe Vargas solo podrá abandonar el recinto penitenciario antes de ese plazo si acredita el pago total del saldo adeudado ante la justicia.