Desde su creación en 1991, en un mundo que apenas asimilaba el fin de la Guerra Fría, el Cedestra nació con la misión de dotar a la Armada de Chile de una capacidad analítica de largo aliento. Hoy, 35 años después, la institución se posiciona como un referente académico interdisciplinario que une el rigor científico civil con la experiencia operativa naval.
La ceremonia fue presidida por el director ejecutivo del centro, vicealmirante José Luis Fernández Morales, quien destacó la evolución del Cedestra hacia el uso de tecnología avanzada para estudios de ciencias sociales y la colaboración permanente con investigadores asociados. El acto contó con la ponencia del Dr. Gerardo Vidal Flores, quien enfatizó que Chile requiere una reflexión estratégica que anticipe escenarios complejos en lugar de solo reaccionar a las contingencias.
Uno de los pilares del trabajo del Cedestra ha sido la Región de Magallanes y la Antártica. Como "puerta de entrada" al continente blanco, la zona de Punta Arenas y el Estrecho de Magallanes han sido objeto de análisis profundos en materias de soberanía, identidad y proyección bioceánica.
El centro ha sido clave en la elaboración de documentos sobre el Protocolo de Madrid y, más recientemente, en el debate del Plan Estratégico Antártico 2026-2030, consolidando la base intelectual sobre la cual operan unidades como el rompehielos Almirante Viel.
El hito simbólico de la jornada fue la entrega del compendio “Lecturas 2025” al Comandante en Jefe de la Armada, almirante Fernando Cabrera Salazar. Este documento sintetiza las reflexiones más recientes del centro sobre seguridad regional, ciberseguridad marítima y la economía de los océanos, sirviendo como insumo directo para la conducción estratégica de la institución.