La Región de Magallanes ha comenzado a recibir las esperadas transferencias del Royalty Minero, una herramienta financiera diseñada para que las riquezas generadas por la minería se traduzcan en mejoras tangibles para los ciudadanos. Según explicó Javier Labrín, jefe regional de Subdere, los fondos se distribuyen bajo una lógica de equidad territorial, favoreciendo a los municipios con mayores carencias presupuestarias.
En Magallanes, nueve de las diez comunas recibirán estos recursos. La capital regional, Punta Arenas, quedó fuera de este reparto específico debido a su mayor capacidad de recaudación y autosuficiencia económica. Los montos para el resto de las localidades se calcularon considerando variables como:
Densidad demográfica y población.
Nivel de necesidades básicas insatisfechas.
Capacidad de generación de ingresos propios de cada municipio.
Los recursos ya están siendo utilizados por los alcaldes para financiar proyectos de rápida ejecución que impactan directamente en el día a día de los vecinos:
Seguridad y servicios: Instalación de nuevas luminarias y construcción de sedes sociales.
Sanidad básica: Implementación de pozos y sistemas de agua potable rural, alcantarillado y gestión de residuos.
Además del royalty, Labrín destacó que el Plan para Zonas Extremas contempla una inversión total superior a los 70 mil millones de pesos, de los cuales Magallanes ya cuenta con una primera cuota de $25 mil millones.
Este flujo de caja fue ratificado tras la visita del subsecretario Sebastián Figueroa en abril, quien despejó dudas sobre la continuidad de las obras. La autoridad nacional aclaró que el enfoque no es eliminar proyectos, sino ajustar la distribución para que los recursos lleguen de manera más eficiente y oportuna a las zonas que históricamente han sufrido mayor rezago.