El legado deportivo de Nelson Acosta hoy se ve ensombrecido por una realidad doméstica dolorosa. Según el relato de su hija Silvana, el estratega se encuentra atrapado en un "estancamiento crítico" provocado por el sistema judicial de la Región de O'Higgins, lo que impide que el DT pueda utilizar sus propios ahorros para costear su tratamiento.
Uno de los puntos más graves de la denuncia apunta directamente a la figura legal encargada de proteger los intereses de Acosta. Silvana afirma que el curador asignado ha brillado por su ausencia:
“En tres años no lo ha ido a ver ni una sola vez y no ha hecho ni un recurso para que mi papá pueda contar con lo que necesita para estar bien”, fustigó.
A pesar de que Nelson Acosta fue un hombre previsor que construyó un patrimonio fruto de sus años de éxito en Cobreloa, Everton y la Selección, hoy no tiene acceso a su dinero.
Burocracia bancaria: Sus cuentas y activos están bloqueados, impidiendo costear los cuidados especializados que su condición requiere.
Irregularidades en arriendos: Silvana asegura que los ingresos por propiedades del ex DT no están llegando a su destino legal.
Créditos personales: La situación es tan extrema que la propia hija confesó haber tenido que solicitar préstamos bancarios personales para poder sostener los gastos médicos de su padre.
El entorno rural de San Vicente de Tagua Tagua ya no es suficiente para las necesidades actuales de Acosta. La familia busca trasladarlo a Santiago de forma "imperiosa", argumentando que el manejo de su salud se ha vuelto demasiado complejo para realizarlo en su casa de campo. Sin embargo, sin la firma de los tutores judiciales o el desbloqueo de fondos, el movimiento logístico y médico resulta casi imposible de costear.