La relación entre los dos líderes más influyentes del planeta se fracturó debido a la escalada bélica en Oriente Medio. El Papa León XIV calificó de “inaceptable” la retórica de Trump sobre la posible aniquilación de la civilización iraní. La respuesta del mandatario fue feroz, tildando al Papa de ser “pésimo en política exterior”.
Desde África, el pontífice zanjó la disputa con una declaración que resonó en todas las cancillerías:
“No le tengo miedo a la administración Trump. No somos políticos, somos constructores de paz”, afirmó León XIV, reafirmando su autonomía moral frente a su país de origen.
El roce diplomático escaló hasta involucrar al Palacio Chigi. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, tradicional aliada de Trump, calificó como “inaceptables” los ataques del Presidente estadounidense hacia el Papa. Este gesto de defensa al pontífice provocó que Trump también arremetiera contra Meloni, generando una grieta en uno de los ejes más sólidos que Washington tenía en Europa.
Además de su audiencia con León XIV, Marco Rubio mantendrá reuniones de alto nivel para coordinar posturas en seguridad y defensa:
Cardenal Pietro Parolin: Secretario de Estado del Vaticano.
Antonio Tajani: Ministro de Exteriores de Italia.
Guido Crosetto: Ministro de Defensa italiano, con quien abordará la crisis logística y bélica actual.