La última Encuesta Mensual de Alojamiento Turístico (EMAT) del INE reveló un escenario complejo para el sector a nivel país. En marzo de 2026, se registraron poco más de 1,6 millones de pernoctaciones en Chile, lo que representa una disminución del 5,6% respecto al año anterior. Sin embargo, en el extremo sur, el panorama es de solidez.
La Región de Magallanes anotó una tasa de ocupación en habitaciones de 50,2%. Esta cifra es particularmente relevante al compararla con el promedio nacional, que apenas llegó al 39,3%.
Este resultado sitúa a la zona austral en un puesto de privilegio:
2° lugar nacional: Solo detrás de la Región Metropolitana (57,4%), que concentra el flujo de negocios y escalas internacionales.
Resistencia al descenso: Mientras destinos tradicionales como Valparaíso sufrieron retrocesos importantes, Magallanes mantuvo un flujo constante de visitantes atraídos por la temporada de cierre de cruceros y el turismo de naturaleza en Torres del Paine.
A pesar de la alta ocupación, la rentabilidad enfrentó desafíos. El RevPAR nacional (ingreso por habitación disponible) bajó a $36.957. No obstante, los establecimientos han optado por defender el valor del servicio; la tarifa promedio diaria (ADR) subió un 4,7%, situándose en $93.993, lo que refleja que los turistas están pagando más por noche, compensando en parte la menor rotación general en otras regiones del país.
Para los actores locales, estas cifras son un espaldarazo a la promoción internacional de la "marca Patagonia", que sigue siendo el motor que tracciona al turismo chileno en momentos de incertidumbre económica.