La conmemoración del 46° aniversario de la IVª Brigada Aérea tuvo un cariz ciudadano y pedagógico. La visita de los alumnos de quinto básico de las escuelas Juan Williams y Portugal no fue solo un paseo, sino un incentivo al esfuerzo: en el caso de la Escuela Portugal, la actividad fue solicitada como premio por sus destacados resultados en la Prueba Simce, vinculando el éxito escolar con el conocimiento de las instituciones del país.
Equipamiento y medicina táctica La jornada fue profundamente dinámica. Los escolares dejaron de ser espectadores para interactuar con sistemas reales:
Táctica y Defensa: Se probaron cascos y chalecos, conociendo el rol de los comandos de aviación y observadores terrestres.
Sanidad del Aire: Bajo la guía de enfermeros de combate, los jóvenes practicaron nociones de primeros auxilios, entendiendo la importancia de la respuesta médica en situaciones críticas.
El corazón de la Brigada: Las aeronaves El momento de mayor entusiasmo se vivió frente a las máquinas que custodian el cielo patagónico. Los estudiantes exploraron el interior del polivalente DHC-6 Twin Otter, el versátil helicóptero Bell-412 y el imponente avión de combate F-5 Tigre III. Pilotos y tripulaciones explicaron las misiones de búsqueda y salvamento (SAR) y la logística necesaria para operar en la Antártica.
Un legado estratégico Con una presencia que data de 1930 y establecida formalmente en 1980, la IVª Brigada Aérea es el pilar de la soberanía aérea desde los Campos de Hielo Sur hasta el Polo Sur. "Muchos niños se llevarán un mensaje sobre la importancia de la vocación y el compromiso", señaló uno de los oficiales, subrayando que este tipo de encuentros son vitales para fortalecer el tejido social y el desarrollo nacional desde la Región de Magallanes.