La Cruz Roja de Puerto Natales ha demostrado que el voluntariado, cuando se gestiona con orden y transparencia, puede transformar la realidad local. En su reciente balance de gestión, el presidente Nelson Álvarez reveló que la institución superó las 3.000 atenciones de salud gratuitas, financiadas íntegramente con recursos propios. Estas prestaciones abarcan desde curaciones e inyectables hasta operativos comunitarios de toma de presión.
Foco en la vulnerabilidad extrema
El trabajo del último periodo se concentró en los sectores más invisibilizados de la sociedad natalina:
Situación de Calle: Asistencia directa a más de 110 personas.
Pacientes Postrados: Entrega constante de insumos específicos y canastas familiares.
Adultos Mayores: Financiamiento mensual de atención podológica para los residentes del Hogar de Ancianos local.
Inversión y futuro institucional
La filial concretó una inversión superior a los dos millones de pesos, destinada a modernizar el banco de equipos ortopédicos (sillas de ruedas, bastones y andadores) que se facilitan a la comunidad, además de renovar los kits de primeros auxilios.
Este éxito administrativo fue aplaudido por la presidenta regional, María Luisa Cárcamo, quien contrastó la realidad local con la crisis nacional del voluntariado: "Mientras en otras regiones se cierran filiales por falta de gente, aquí ustedes suman voluntarios y tienen sus cuentas en orden". Ese recambio quedó sellado con el juramento de cinco nuevos integrantes: Anita Plaza, Helen Ramírez, Jorge González, Gabriela Galindo y Yaritza Villatureo, quienes asumen el desafío de proyectar a la Cruz Roja hacia su segundo siglo de vida.