La estrategia gubernamental para el control de la frontera norte parece estar rindiendo frutos cuantitativos. En su exposición ante la Comisión de Descentralización y Regionalización, el subsecretario Pavez —en representación del ministro Claudio Alvarado— detalló que las denuncias por ingresos ilegales pasaron de 17.045 en 2022 a 3.525 en 2026. Esta caída drástica es interpretada por La Moneda como una señal de que el sistema disuasivo está cumpliendo su objetivo.
Menos reconducciones y más control del contrabando
Un dato clave de la presentación fue la baja en las reconducciones (que cayeron un 51,6%). Según Pavez, esto no significa que el Estado esté actuando menos, sino que hay menos intentos de ingreso gracias a la eficacia de la vigilancia. Por el contrario, la fiscalización de ilícitos ha mostrado un aumento explosivo: los eventos frustrados de contrabando subieron de solo 5 en 2025 a 31 en lo que va de 2026, un alza del 520%.
Barreras físicas y despliegue humano
El Plan Escudo Fronterizo cuenta actualmente con 3.100 efectivos desplegados en terreno. En cuanto a la infraestructura, el proyecto de barreras físicas (zanjas y muros) que contempla 60 kilómetros ya registra 12.000 metros lineales terminados:
Antofagasta: Lidera el avance con un 40%.
Tarapacá: Registra un 33% de ejecución.
Arica y Parinacota: Presenta un 21% de avance.
Pavez fue enfático en señalar que la estrategia es integral y no se limita a obras de ingeniería. "No pensemos en macrozona norte igual zanja, porque es mucho más que eso", sostuvo, detallando que el plan se sostiene en tres ejes: control del movimiento transfronterizo, gestión fronteriza eficiente y un marco institucional fortalecido para la seguridad nacional.