El abordaje de la situación de calle en Magallanes entra en una nueva fase técnica. Tras meses de planificación, la Seremi de Desarrollo Social y Familia dará inicio oficial a la implementación de diez viviendas destinadas a personas que históricamente han pernoctado en hospederías o en la vía pública. A diferencia de los albergues transitorios, este modelo busca otorgar una base sólida para que los usuarios inicien un proceso de reinserción definitiva.
El modelo de "vivienda compartida"
Durante su intervención en el matinal Nuestra Mañana, la seremi Jennifer Rojas reveló detalles sobre la selección de los beneficiarios. Uno de los mayores temores detectados en los postulantes era el enfrentarse a la soledad total tras años de vivir en comunidad o en la calle. Por ello, el proyecto contempla que cada vivienda sea compartida por dos personas, permitiendo una red de apoyo mutuo inmediata.
"Muchos tenían susto porque no les gusta estar solos, pero por eso van a estar dos personas, además de contar con visitas permanentes de los equipos técnicos", explicó la autoridad regional.
Tres años para un nuevo comienzo
El programa no se limita a la entrega de llaves. El financiamiento estatal asegura el pago de consumos básicos (luz, agua, gas) y contempla un acompañamiento profesional por tres años. El objetivo final es que este periodo sirva como plataforma de lanzamiento: "Si las personas logran tener un trabajo estable, idealmente podrían egresar y tener su propia vivienda financiada por ellos mismos", manifestó Rojas.
Implementación inmediata
Con los perfiles ya seleccionados, se espera que en las próximas semanas las casas comiencen a recibir a sus nuevos habitantes. Este piloto será observado de cerca por el nivel central, ya que su éxito en una región con condiciones climáticas extremas como Magallanes podría definir la expansión de esta política pública a nivel nacional, moviendo el foco desde la asistencia de emergencia hacia la solución habitacional con soporte sociolaboral.