El aprendizaje tradicional sobre los riesgos del consumo de drogas y alcohol ha dado un giro hacia la innovación en Magallanes. Durante la reciente jornada de bienestar en INACAP, el equipo de SENDA desplegó circuitos de psicomotricidad donde el desafío no era la destreza física, sino superar la distorsión sensorial provocada por lentes de simulación.
¿Cómo funcionan los lentes de simulación?
Estas herramientas educativas están diseñadas para personas mayores de 18 años y replican visualmente los efectos del deterioro sensorial. Al usarlos, los estudiantes experimentan:
Alteración de la percepción espacial: Dificultad para calcular distancias.
Disminución del equilibrio: Inestabilidad al caminar en línea recta.
Retraso en tiempos de reacción: Lentitud en la respuesta ante obstáculos.
Coordinación viso-motriz deficiente: Problemas para realizar tareas manuales simples.
De la información a la experiencia reflexiva
La directora regional de SENDA, Roxana Arancibia Reyes, enfatizó que esta metodología tiene un impacto mucho más profundo que una charla teórica. "Estas experiencias permiten que las personas comprendan de manera significativa cómo el consumo afecta habilidades fundamentales para la conducción y la vida cotidiana", señaló la autoridad, destacando el compromiso de seguir acercando estas herramientas innovadoras a espacios comunitarios y laborales.
Bienestar integral en INACAP
La intervención de SENDA fue parte de un despliegue mayor organizado por INACAP Punta Arenas, donde diversos servicios públicos se unieron para ofrecer orientación en salud mental, vida saludable y autocuidado. La alta participación estudiantil demostró que existe un interés genuino por aprender sobre prevención cuando las herramientas son interactivas y conectan directamente con situaciones cotidianas, como la responsabilidad detrás del volante.