La gestión de residuos sólidos domiciliarios ha dejado de ser un problema logístico para convertirse en una emergencia ambiental. La Radiografía de Residuos Municipales 2024, que analizó el comportamiento de 327 comunas (97% de la población), arrojó datos que el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, calificó de "brutales". Durante el último año, la generación de basura aumentó un 3,9%, alcanzando los 8,2 millones de toneladas, de las cuales casi la totalidad termina en rellenos sanitarios.
Logística costosa, reciclaje invisible
El informe detalla el enorme despliegue de recursos destinados a "enterrar" basura:
Flota: Chile moviliza más de 2.100 camiones recolectores diariamente.
Distancia: Los camiones recorren 277 mil kilómetros al día, lo que equivale a siete vueltas a la Tierra cada jornada.
Presupuesto: El sistema cuesta 580 millones de dólares anuales. Sin embargo, el 76% de ese dinero se gasta en logística (camiones y combustible) y menos del 2% se invierte en reciclaje o compostaje.
Punta Arenas: Un oasis en la estadística
A pesar del panorama desolador, el alcalde Radonich, quien también preside la Comisión de Desarrollo Sustentable de la AChM, destacó el desempeño local. "Magallanes y Punta Arenas son hoy el territorio que más recicla en Chile, pese a la distancia y las dificultades logísticas", afirmó. Este logro es fruto de un trabajo conjunto entre el municipio y la comunidad, que ha permitido elevar los estándares de valorización por sobre la media nacional (1,5%).
El fantasma del colapso
No obstante, el éxito en reciclaje no oculta la crisis de infraestructura. Actualmente, el 20% de los residuos en Chile llega a lugares de disposición final ya colapsados, incluyendo el vertedero de Punta Arenas. Las proyecciones indican que, de no mediar cambios estructurales, en cinco años el colapso afectará al 42% del sistema nacional.
Radonich enfatizó que la solución no puede depender de la billetera de cada municipio: "Se requiere una política nacional que garantice infraestructura y tratamiento adecuado. Hoy la tecnología existe para aumentar la vida útil de los rellenos, pero falta voluntad estatal para transformar esto en una prioridad permanente", concluyó la autoridad.