El despliegue del voluntariado magallánico en la comuna de Cabo de Hornos ha superado las expectativas iniciales. A diferencia de otros proyectos que esperan la infraestructura física para operar, el Centro de Rehabilitación decidió adelantarse a las necesidades de la comunidad, instalándose provisoriamente para "palpar" las dificultades reales de la zona.
Atención integral y telemedicina
Actualmente, el equipo liderado por el terapeuta ocupacional y coordinador de sede, Luis Cárcamo, ofrece prestaciones en áreas críticas para el desarrollo y la recuperación:
Kinesiología y Terapia Ocupacional: Para la recuperación física y funcional.
Fonoaudiología: Vital para el apoyo en lenguaje y deglución.
Próxima incorporación: Para junio se espera sumar una neuróloga vía telemedicina, robusteciendo la capacidad diagnóstica en la provincia sin necesidad de traslados aéreos.
El beneficio del "Copago Cero"
Uno de los hitos más valorados por los vecinos es el aspecto financiero. Gracias a un convenio de un año con el Servicio de Salud Magallanes, todas las atenciones se realizan bajo la modalidad de Copago Cero. Esto garantiza una cobertura total tanto para usuarios de Fonasa e Isapre, como para miembros de las Fuerzas Armadas, asegurando que el costo económico no sea un impedimento para la salud.
Hacia la inauguración del edificio propio
La construcción del nuevo centro en Puerto Williams, que comenzó en enero, avanza según lo programado con miras a su inauguración en diciembre de este año. Una vez que cuenten con sus dependencias propias, se espera que la capacidad de atención se triplique, pasando de los 60 usuarios actuales a una proyección de más de 160 beneficiarios.
"Lo principal es rehabilitarse viviendo en Puerto Williams", enfatizó Luis Cárcamo, destacando que el mayor logro de esta iniciativa es devolver la dignidad y la comodidad a los pacientes, quienes ya no deben abandonar sus hogares y familias para acceder a tratamientos de alta calidad.