La muerte de un operario tras el desplome de una estructura en el sector comercial de Zona Franca ha movilizado un complejo operativo técnico-policial. Por instrucción de la Fiscalía Local de Punta Arenas, la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI asumió la custodia del sitio del suceso con un objetivo claro: reconstruir mecánicamente los segundos previos al accidente para identificar el origen exacto de la falla.
Inspección técnica y criminalística
El trabajo de campo de los detectives se ha centrado en el análisis de la maquinaria de elevación que operaba el trabajador al momento de la caída. Los peritos institucionales realizaron una inspección detallada de los mecanismos de sujeción, buscando indicios de fatiga de material o una posible avería mecánica que pudiera haber precipitado el colapso.
A la par de la revisión de los fierros, se ejecutó una fijación planimétrica y fotográfica exhaustiva del área, labor que permite establecer con precisión científica la altura desde la cual se produjo el impacto y la dinámica del desplome.
Seguridad laboral bajo la lupa
Más allá de la causa inmediata de muerte, la PDI ha puesto el foco en el cumplimiento de la Ley de Seguridad Laboral. En este sentido, los investigadores están recopilando antecedentes sobre:
Protocolos de seguridad: Verificación de si los sistemas de anclaje y sujeción personal se estaban utilizando correctamente.
Mantenimiento preventivo: Revisión de las bitácoras de la maquinaria involucrada.
Testimonios clave: Empadronamiento de los testigos presenciales para cotejar las versiones sobre la cronología del siniestro.
El resultado de estas diligencias científicas será remitido a la Fiscalía en un informe técnico definitivo. Este documento será el que defina si la tragedia se debió a un accidente fortuito o si existen responsabilidades penales derivadas de una falta de previsión o incumplimiento de las normativas de seguridad en el recinto franco.