La industria del ripio en Punta Arenas enfrenta un momento de definiciones. Actualmente, la actividad se desarrolla en una zona gris que ha generado un fuerte malestar en los sectores periurbanos, especialmente en el sector norte. Según cifras reveladas por la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato (DMAO) del municipio, el diagnóstico es alarmante: a pesar de contar con una ordenanza desde 2022, solo un pozo lastrero está formalmente autorizado bajo dicha norma local.
Hacia una ordenanza regional única
El Seremi de Medio Ambiente, Gonzalo Rosenfeld, explicó que el objetivo es superar la dispersión de criterios. "El propósito es que los municipios puedan tener una ordenanza común. Tenemos que pensar en la industria que viene a mediano y largo plazo, como el hidrógeno verde. Hay que allanar este camino con un ordenamiento territorial claro", señaló, sugiriendo que lo ideal es que estas faenas queden definitivamente fuera del perímetro urbano.
La radiografía de la ilegalidad
Desde el municipio, la ingeniera forestal Sofía Blanco detalló que las denuncias ciudadanas son constantes y se concentran donde el Plan Regulador aún no logra ejercer control total.
“En el radio urbano establecido no existe ningún pozo lastrero autorizado. No así en los sectores periurbanos, principalmente en el sector norte, donde se han recibido denuncias por pozos lastreros ilegales, ruidos y movimiento de camiones”, precisó Blanco.
Reubicación: Una obligación del futuro
Por su parte, el Gobernador Regional, Jorge Flies, reconoció que el sector creció "al pulso" de la iniciativa privada sin una planificación homogénea. Sin embargo, advirtió que el tiempo de las canteras insertas en barrios residenciales se acabó. Con la actualización de los planes reguladores y las nuevas leyes ambientales, Flyes fue enfático: "Una cantera en medio de la ciudad ya hoy día tiene que buscar una reubicación".
La mesa de trabajo, apoyada por una consultora externa, espera presentar pronto una propuesta técnica que permita abastecer las futuras obras de infraestructura de Magallanes, pero garantizando que la extracción de ripio deje de ser un sinónimo de pesadilla para los vecinos de la periferia.
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