El ajuste presupuestario que atraviesa el Servicio de Salud Magallanes (SSM) ha generado diversas interpretaciones en la comunidad. Sin embargo, para la delegada presidencial Ericka Farías, se trata de un proceso de ordenamiento responsable que busca la eficiencia sin sacrificar el bienestar de los usuarios. La autoridad regional destacó que, si bien el recorte es menor en comparación al promedio nacional, la instrucción es clara: las prestaciones para las vecinas y vecinos no se tocan.
Continuidad en áreas críticas
La delegada explicó que existe una mesa de trabajo permanente entre el Seremi de Salud y el SSM para vigilar que el flujo de atención no se vea mermado. "Las medidas se están realizando con responsabilidad y resguardando plenamente la continuidad de la atención, las funciones clínicas y las áreas críticas de nuestra red asistencial", afirmó Farías, llevando tranquilidad a quienes dependen del sistema público de salud.
Foco en el Cáncer: Prioridad Regional
Uno de los puntos más destacados por la autoridad fue el fortalecimiento de la red frente a la alerta sanitaria oncológica. Lejos de disminuir las acciones por el recorte, el Gobierno planea intensificar:
Pesquisa activa: Aumento en los tamizajes para detectar casos tempranamente.
Diagnóstico oportuno: Reducción de tiempos de espera para confirmar patologías.
Seguimiento de pacientes: Acompañamiento clínico riguroso para asegurar la efectividad de los tratamientos.
"Se trata de una prioridad sanitaria que requiere trabajo permanente y coordinado. Nuestro deber es asegurar que las personas sigan recibiendo atención con normalidad", sentenció la delegada, reafirmando que la salud oncológica seguirá recibiendo el soporte necesario pese a las restricciones financieras que enfrenta el sector.