El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas dictó una condena de cinco años y un día de presidio efectivo en contra de Sofía Orellana Muñoz, Dianella Díaz Mansilla y Jessenia Ulloa Llanllan. Las tres mujeres fueron declaradas culpables del delito consumado de robo con violencia e intimidación.
El fallo descartó otorgar penas sustitutivas o beneficios de cumplimiento libre , por lo que las tres sentenciadas deberán ingresar a la cárcel a cumplir la totalidad de la pena.
El delito ocurrió la tarde del 11 de abril de 2024 en un domicilio de pasaje Díaz, en Punta Arenas. Las tres involucradas ingresaron a la fuerza a la vivienda donde se encontraba la víctima junto a su hija de tres años.
Tras agredir físicamente a la dueña de casa y lanzarla al suelo, la intimidaron colocándole un cuchillo en el mentón para exigirle la entrega de su teléfono. Las asaltantes lograron registrar el inmueble, sustraer un celular Samsung Galaxy y darse a la fuga. A causa del ataque, la afectada resultó con lesiones de carácter leve en su rostro.
La clave del juicio estuvo en el trabajo pericial de la Policía de Investigaciones (PDI). El rastreo por GPS del teléfono robado y la triangulación de las antenas telefónicas captaron en tiempo real los teléfonos de las imputadas.
Las señales satelitales no solo destruyeron las coartadas de la defensa, sino que situaron a las tres mujeres en el sitio del suceso y registraron su trayectoria de huida conjunta hacia el módulo central de la Zona Franca.
A pesar de que el tribunal consideró la irreprochable conducta anterior de las acusadas , la gravedad del delito y el marco legal rígido obligaron a los magistrados a dictaminar el cumplimiento de la pena tras las rejas.