La ceremonia de las Glorias Navales 2026 no solo fue un desfile militar de gran despliegue, sino también la plataforma para una potente reflexión política. El Presidente José Antonio Kast, tras presenciar el paso de las fuerzas de presentación, subrayó que valores como el honor y la lealtad siguen vigentes en la ciudadanía, pero extendió un desafío directo a la clase dirigente del país.
Llamado a los poderes del Estado
Con la presencia de representantes del Legislativo, el Poder Judicial, el Ministerio Público y el Tribunal Constitucional, Kast fue enfático: "Es un llamado a todos los líderes políticos a que recuperemos ese amor por Chile en todas las instancias. Todos tenemos que tener ese compromiso profundo, como lo tuvo Arturo Prat, para sacar adelante nuestra nación".
Esta visión fue respaldada por el ministro de Defensa, Fernando Barros, quien tradujo el patriotismo actual en la capacidad de diálogo y resiliencia. "Dejemos de lado lo que nos divide, las rencillas y la falta de diálogo para sacar adelante al país", añadió el secretario de Estado.
Hitos y condecoraciones
El desfile destacó por varias novedades y momentos de alta emotividad:
Despliegue masivo: Desfilaron 2.081 servidores de la Armada, Ejército, Fuerza Aérea y Carabineros.
Medallas al Valor: Se impusieron condecoraciones a marinos que protagonizaron actos de rescate y arrojo en servicio a la ciudadanía durante el último año.
Bandas Instrumentales: Tras años de restricciones, regresaron todas las bandas de las ramas de las Fuerzas Armadas, brindando el marco sonoro tradicional a la Plaza Sotomayor.
Rumbo al sesquicentenario
Esta versión de la efeméride marca también el inicio de los preparativos para los 150 años del Combate Naval de Iquique, que se conmemorarán en 2029. La ceremonia cerró con un fuerte reconocimiento ciudadano a la labor de la Armada, consolidando una jornada que mezcló la tradición histórica con un mensaje de esperanza y renovación del compromiso cívico nacional.