El balance entregado por el Director General de Carabineros, Marcelo Araya, junto a la Subsecretaría de Seguridad, refleja un cambio de estrategia en la persecución del crimen organizado. Las 45 toneladas incautadas —compuestas principalmente por marihuana, clorhidrato de cocaína y pasta base— han permitido sacar de las calles una cantidad de dosis que equivale a casi siete veces la población del país.
Identificación del Modus Operandi
Para las autoridades, este incremento en las cifras no responde a una mayor circulación de estupefacientes, sino a una mejora sustancial en la inteligencia policial. El subsecretario de Seguridad, Andrés Jouannet, enfatizó que el trabajo conjunto ha permitido "radiografiar" el movimiento de las bandas transnacionales.
"Estas cifras son el resultado de identificar el modus operandi de las bandas que se dedican a entrar y sacar droga del país", señaló Jouannet.
Antofagasta: La aduana del narco bajo asedio
Expertos en crimen organizado, como Pilar Lizana de Volpe Consulting, coinciden en que el factor clave ha sido el cierre de brechas en el norte del país. La región de Antofagasta, identificada anteriormente como la principal "puerta de entrada" para el contrabando, ha sido objeto de un blindaje que ha permitido interceptar cargamentos de gran escala antes de su distribución a la zona central y sur.
Hacia un control portuario total
Tras consolidar estos resultados, el Gobierno adelantó que el siguiente paso será fortalecer la presencia en los puertos estratégicos. El Plan Cannabis no solo se centrará en la erradicación de plantaciones, sino en un despliegue integrado en las terminales marítimas del Norte Grande, buscando cortar el flujo logístico que alimenta al narcotráfico a nivel global.