Un violento fin de semana en Punta Arenas reabrió el debate sobre el alcohol al volante y la responsabilidad ciudadana. Los equipos de Seguridad Pública y Carabineros debieron atender múltiples emergencias viales que, además de dejar personas lesionadas, generaron cuantiosos destrozos en el mobiliario público y afectaron a emprendedores locales.
El accidente más complejo ocurrió en la intersección de Avenida Martínez de Aldunate con Gregorio Argomedo. Allí, una adolescente de 16 años que conducía bajo los efectos del alcohol y sin licencia de conducir perdió el control de su vehículo, impactando frontalmente a otro automóvil. El choque dejó heridos a un adulto y a su hijo de 10 años.
Frente a la gravedad de los hechos, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, anunció que la Dirección Jurídica Municipal ya estudia acciones legales para determinar la responsabilidad penal de los adultos que facilitaron el vehículo a la menor de edad.
El balance de la Dirección de Seguridad Pública arrojó pérdidas preliminares que superan los $7 millones de pesos. Entre los principales incidentes registrados destacan:
Derribo de luminarias y señaléticas viales en Avenida España y calle Bories, con conductores que se dieron a la fuga tras el impacto.
Destrucción total de un tradicional carrito de churros en Avenida Colón, afectando directamente la fuente laboral de una emprendedora local.
Desde la casa edilicia lamentaron que los recursos municipales deban redestinarse a reparar los destrozos de la irresponsabilidad vial, en lugar de utilizarse en programas comunitarios y ayudas sociales para los vecinos de la comuna.