Un golpe estratégico y de proporciones logísticas contra las finanzas de las bandas de crimen organizado que operan en el extremo sur del país ejecutó el Servicio Nacional de Aduanas en la capital magallánica. La Dirección Regional de la Aduana de Punta Arenas procedió a la destrucción masiva y simultánea de millones de unidades de cigarrillos, licores, alimentos perecederos, medicamentos de origen clandestino y artículos tecnológicos falsificados. La medida de fuerza pública se materializó bajo el estricto amparo de la ordenanza aduanera vigente, luego de dictarse las resoluciones judiciales de desnaturalización y eliminación de los acopios.
La pauta de destrucción, destinada a triturar el contrabando retenido en los almacenes fiscales, se desarrolló en un centro de tratamiento especializado y contó con la fiscalización en terreno de las máximas autoridades de la zona, encabezadas por el director regional de la Aduana, Reinhold Andronoff; la delegada presidencial regional de Magallanes, Ericka Farías; y el seremi de Hacienda, Manuel José Correa, en este martes 16 de junio de 2026.
Las mercancías destruidas corresponden al consolidado de los golpes policiales propinados por los fiscalizadores aduaneros en los diferentes complejos fronterizos terrestres que conectan con Argentina, los terminales marítimos y las fiscalizaciones sorpresivas en las zonas comerciales urbanas (zona secundaria) de la región. El detalle pormenorizado de la carga destruida incluyó:
Tabaco: Un total de 2.902.320 unidades de cigarrillos de marcas extranjeras que no contaban con la resolución sanitaria del Minsal ni el sello de pago de impuestos especiales.
Alcohol y Alimentos: 51,5 litros de bebidas alcohólicas (con una alta concentración de sidras internadas de forma ilícita) y 101 kilos de alimentos de contrabando, entre los que destacaban grandes partidas de mantequilla, yerba mate y mermeladas artesanales sin cadena de frío.
Fármacos: 4 kilos de medicamentos de prescripción médica retenida, anabólicos y suplementos alimenticios de dudosa procedencia que eran comercializados en redes sociales.
Propiedad Intelectual: 76 camisetas de fútbol de clubes internacionales falsificadas y 90 carcasas para teléfonos celulares que imitaban los logos y patentes de marcas líderes de tecnología.
Tras dar la orden de encendido de las maquinarias de desnaturalización, la delegada presidencial, Ericka Farías, enfatizó la postura de tolerancia cero adoptada por el Ejecutivo frente a las redes logísticas de la delincuencia económica en Magallanes:
“Estamos dando una señal política y policial que es clara y contundente: en la Región de Magallanes no hay espacio ni impunidad para el contrabando ni para quienes buscan enriquecerse de forma rápida al margen de la ley. La destrucción de estos casi tres millones de cigarrillos demuestra con números que el trabajo coordinado entre Aduanas, las policías y las gobernaciones está dando resultados concretos contra las estructuras del crimen organizado”, argumentó la representante del Presidente de la República.
A su vez, el director regional de Aduanas, Reinhold Andronoff, puso en relieve los sofisticados métodos de persecución que permitieron interceptar los cargamentos antes de su llegada a los almacenes de barrio:
“Detrás de esta gran destrucción física de mercancía hay un trabajo invisible de análisis de inteligencia y cruce de datos masivos. Nuestra meta es detectar con anticipación las rutas de ingreso y los puntos de venta clandestinos, evitando una millonaria evasión fiscal para el Estado y protegiendo la salud de los magallánicos de consumir productos alimenticios o fármacos altamente riesgosos”, explicó Andronoff.
Finalmente, el seremi de Hacienda, Manuel José Correa, lanzó una severa advertencia sobre los flujos de dinero que mueven estas internaciones, precisando que el contrabando de cigarros suele ser la punta de lanza o la caja pagadora para delitos de mayor gravedad, tales como el tráfico de armas, drogas o el lavado de activos. "Lo imperativo es ir cortando estos flujos de dinero ilícito de raíz porque, si se expanden en las regiones extremas, terminan por corromper la paz de los barrios, la libre competencia del comercio formal y a las propias instituciones", sentenció.
Desde el nivel central del Servicio Nacional de Aduanas explicaron que las bandas criminales utilizan sofisticadas rutas terrestres interregionales, ingresando mercancías por pasos no habilitados de la zona norte o confeccionando vestuario en talleres clandestinos de la Región Metropolitana, para luego distribuirlos en camiones hacia el sur. Por ende, la detección en Punta Arenas da cuenta de la efectividad del control de barrera y no de que los artículos hayan sido producidos en la Patagonia.
La masiva destrucción ejecutada en Magallanes se alinea con las históricas métricas de incautación que ha registrado la Aduana chilena en los primeros cinco meses del presente año presupuestario:
Cigarrillos Ilegales: 8.312.502 unidades de cigarros incautados en las fronteras del país.
Propiedad Intelectual: 4.282.986 productos falsificados sacados de circulación de las ferias y centros comerciales.
Riesgo para la Salud: 2.133.593 mercancías peligrosas decomisadas (cosméticos con metales pesados, dispositivos médicos sin certificar y fármacos adulterados).
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