Con el objetivo de asegurar el correcto cumplimiento tributario, el pasado 18 de junio comenzó a regir una nueva política de condonación de intereses y multas. Esta medida entrega condiciones más flexibles y menos onerosas para aquellos contribuyentes que no hayan podido cumplir a tiempo con sus obligaciones fiscales, premiando especialmente la rapidez en la regularización de la deuda.
La iniciativa se ajusta estrictamente al artículo 207 del Código Tributario y fija los criterios de actuación conjunta entre el Servicio de Impuestos Internos (SII) y la Tesorería General de la República (TGR).
Para el seremi de Hacienda, Manuel José Correa estas iniciativas tiene como propósito elevar los esfuerzos del Estdado para recaudar una mayor cantidad de recursos considerando que esta iniciativa busca incentivar a los contribuyentes a regularizar su situación, facilitando el pago de obligaciones pendientes bajo condiciones más favorables.
“En particular, para deudas con una antigüedad inferior a 24 meses, se consideran condonaciones que varían entre un 15% y un 75%, aplicables a intereses y multas. Adicionalmente, se establece un beneficio complementario de un 5% de condonación sobre los intereses incrementales para aquellos contribuyentes que opten por el pago total de la deuda, gestión que debe realizarse directamente ante la Tesorería General de la República”, detalló.
A su vez, la autoridad afirmó que el esquema contempla incentivos diferenciados según la antigüedad de la deuda, otorgando mayores niveles de condonación a aquellos contribuyentes con menor tiempo en mora. De esta forma, se promueve una conducta proactiva, estableciendo claramente que los beneficios disminuyen a medida que transcurre el tiempo sin regularización.