El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas dictó sentencia definitiva contra C.A.M.C., condenándolo a 3 años y 1 día de presidio efectivo como autor del delito consumado de violación.
Los hechos ocurrieron la madrugada del 3 de mayo de 2024 al interior de un hotel en la comuna de Torres del Paine, afectando a una trabajadora de 25 años. La Fiscalía solicitaba originalmente una pena de 10 años de cárcel, argumentando que el agresor se aprovechó del estado de vulnerabilidad de la víctima tras el consumo de alcohol en un contexto laboral.
El fallo determinó que el sentenciado cumpla la pena de forma carcelaria, abonándosele 178 días por el tiempo que permaneció con arresto domiciliario parcial. Además, la justicia dictó penas accesorias como la inhabilitación perpetua para derechos políticos y cargos públicos, junto con la inscripción de su huella genética en el registro nacional de condenados.
La resolución no fue unánime. El magistrado Salinas Cabrera emitió un voto disidente a favor de la absolución, argumentando que existían contradicciones en los testimonios de los testigos y que los informes médicos posteriores arrojaron un nivel máximo de lucidez en la víctima, lo que a su juicio no lograba acreditar la privación de sentido requerida por la acusación legal.