Un hito de arborización urbana, rescate de la toponimia e historia local, y educación ambiental comunitaria se consolidó en una de las principales arterias viales de la capital regional. La Corporación Nacional Forestal (Conaf) oficializó en la Avenida Bulnes el lanzamiento regional del programa nacional “Mi Pueblo, mi Árbol”, iniciativa medioambiental ejecutada ayer jueves y analizada en sus proyecciones técnicas.
A diferencia de los planes tradicionales de reforestación, este programa de Gobierno nace desde la identidad misma de los territorios chilenos. Su objetivo principal es rescatar y fortalecer el vínculo cultural, lingüístico e histórico de aquellas comunas, ciudades o sectores de la Patagonia cuyos nombres y memorias están íntimamente ligados a especies arbóreas nativas o tradicionales del paisaje austral.
El marco para dar el puntapié inicial a este pulmón verde no pudo ser más idóneo. A solo dos días de conmemorarse formalmente el Día Mundial del Árbol (fijado en el calendario internacional para este próximo domingo 28 de junio), la actividad cobró vida gracias al despliegue, las palas y el entusiasmo de niños y jóvenes pertenecientes a la Escuela Villa Las Nieves de Punta Arenas.
Los estudiantes, integrantes de la agrupación ecológica escolar “Forjadores Ambientales”, fueron los encargados de asegurar la tierra alrededor de los 10 nuevos ejemplares, asumiendo en el lugar un compromiso simbólico con el cuidado y riego del entorno urbano.
Para el director regional de Conaf, John Revello, el significado de este avance va mucho más allá de un ordenamiento estético o paisajístico para la comuna:
La Postura de la Dirección Regional: “Además de robustecer la identidad local del territorio con nuestras especies, este programa busca ser la instancia pública clave que dé cuenta de la profunda transición institucional que lleva adelante la corporación para convertirse de forma definitiva en el nuevo Servicio Nacional Forestal (Sernafor)”, destacó la autoridad John Revello.
La elección de los ejemplares para adornar el bandejón central generó inmediata curiosidad entre los transeúntes de la Avenida Bulnes. Frente a las dudas, el Jefe del Departamento de Bosques y Cambio Climático de Conaf, Nelson Moncada, aclaró las estrictas razones técnicas y ornamentales detrás de la decisión biológica:
El Criterio Técnico: “Optamos por el abedul por ser una especie ornamental sumamente reconocible e identificable por la comunidad en Punta Arenas. Posee, además, una destacada capacidad de adaptación y un equilibrio ecológico perfecto con las especies que ya se encuentran establecidas en este sector, garantizando de esta forma su supervivencia frente al riguroso, frío y cambiante clima magallánico”, argumentó el experto Moncada.
El concepto matriz de “Mi Pueblo, mi Árbol” pretende expandirse gradualmente por las provincias de Última Esperanza, Tierra del Fuego y Cabo de Hornos, relevando cómo el arbolado define el paisaje arquitectónico. En el caso específico de Punta Arenas, este arraigo geográfico es evidente en su cartografía. La toponimia comunal está plagada de estos referentes botánicos, arraigados en sectores históricos como “Punta Árbol”, “Río Leñadura” y “Río Canelo”.
Con estos 10 nuevos abedules ya firmes en el suelo austral, la ciudad no solo gana una barrera natural contra el viento y un nuevo punto de absorción de carbono, sino que reitera el valor de su patrimonio natural de cara a las próximas generaciones.