Una ofensiva integral destinada a asfixiar la cadena de comercialización de carne faenada de forma ilegal, proteger el patrimonio de los productores ganaderos de las estancias patagónicas y blindar la salud de la población ante el riesgo sanitario de productos sin cadena de frío ni origen certificado se despliega con fuerza en las comunas australes. La Seremi de Seguridad Pública encabezó un masivo operativo de fiscalización interagencial simultáneo en la región, acción de control enmarcada en los acuerdos vinculantes de la Mesa contra el Abigeato.
El despliegue conjunto combinó las facultades fiscalizadoras de diversos estamentos del Estado, permitiendo auditar de forma paralela las aristas penales, sanitarias y tributarias del comercio cárnico en carnicerías, centros de distribución y puntos de control carreteros estratégicos de la zona.
La efectividad del operativo radicó en la articulación de las distintas carteras y servicios fiscalizadores del Estado, los cuales desplegaron a sus inspectores y patrullas con mandatos específicos:
Carabineros de Chile: Estuvo a cargo del resguardo de los perímetros, el control de identidad y la fiscalización vehicular de camiones y furgones en tránsito.
Servicio Agrícola y Ganadero (SAG): Se concentró en auditar las guías de despacho, los formularios de movimiento animal (FMA) y el estricto cumplimiento de la normativa de trazabilidad ganadera.
Seremi de Salud: Inspectores sanitarios verificaron las condiciones de almacenamiento, las temperaturas de las cámaras de frío y la aptitud del producto para el consumo humano.
Servicio de Impuestos Internos (SII): Fiscalizadores del orden tributario revisaron la legalidad de las facturas, boletas y la contabilidad interna para detectar la receptación o compra de mercadería de procedencia ilícita.
El seremi de Seguridad Pública, Ronald López, explicó que este golpe fiscalizador responde de forma directa a los nudos críticos y denuncias de vulnerabilidad territorial levantados por las propias asociaciones de ganaderos en las mesas técnicas intersectoriales:
“Tras las reuniones de trabajo con el mundo privado, identificamos la necesidad urgente de fortalecer el control sobre la trazabilidad de los animales y de la carne. Por ello, estos operativos reagrupados se mantendrán vigentes en el tiempo y se complementarán con estrategias de fiscalización sorpresivas en rutas rurales y otros puntos geográficos que ya tenemos identificados como de alto riesgo para la comisión del delito de abigeato”, señaló López.
La autoridad gubernamental destacó que abordar el fenómeno de manera integral permite elevar la capacidad de respuesta, clausurar locales infractores de forma inmediata y agilizar las sanciones y persecución penal contra las bandas organizadas dedicadas al cuatrerismo.
La Mesa contra el Abigeato —liderada en co-gestión por las seremis de Seguridad Pública y de Agricultura— funciona con carácter permanente para unificar las estrategias preventivas del sector público y las estancias privadas. En este contexto, López recordó que el abigeato fue establecido formalmente como un delito priorizado dentro del nuevo Plan de Seguridad Pública Rural, lo que inyectará recursos adicionales, tecnología de vigilancia y patrullajes complementarios en los campos magallánicos.
Finalmente, el seremi hizo un enérgico llamado a los productores afectados y a los vecinos de los sectores periurbanos a romper el silencio y denunciar las matanzas clandestinas: “La información específica que entregan las víctimas es clave para orientar las patrullas de Carabineros y las investigaciones de la fiscalía. Por eso, hacemos un llamado a denunciar cualquier movimiento extraño de camiones o venta ilegal de carne. Está disponible de forma totalmente gratuita y anónima el número Denuncia Seguro 4242”, enfatizó la autoridad, cerrando el cerco sobre el comercio ilícito en este 2026.