El análisis estadístico de los delitos de sangre mediante los consolidados del Comité Policial, la evaluación de las variables operativas en el control del tráfico de sustancias ilícitas y las brechas metodológicas entre Carabineros y la PDI para la cuantificación de las denuncias de secuestros marcan la agenda del Ejecutivo. El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, entregó este lunes el balance oficial de criminalidad del primer semestre de 2026, hito de gestión ministerial informado este lunes 6 de julio de 2026.
Los datos provienen del informe integrado realizado por el Departamento de Análisis Criminal de la Subsecretaría de Seguridad Pública, abarcando las métricas recogidas entre el 1 de enero y el 28 de junio de 2026 en comparación directa con el mismo tramo temporal del año 2025.
El indicador más relevante del informe da cuenta de un quiebre en la curva de homicidios consumados en el país, registrándose una baja nacional del 13%:
El Indicador: Al 28 de junio se contabilizaron 442 víctimas de homicidios en este 2026, frente a las 508 reportadas en 2025.
Zonas con Resultados Positivos: El ministro Arrau detalló caídas significativas en las regiones de Metropolitana, Valparaíso, Biobío, Arica y Parinacota, Atacama, La Araucanía y Los Lagos.
Zonas en Alerta: Por el contrario, se encendieron las alarmas por incrementos de crímenes de sangre en las regiones de Tarapacá, Coquimbo, O'Higgins y Maule. “Ahí es donde tenemos que enfocar con urgencia nuestros esfuerzos y estrategias rediseñadas”, precisó la autoridad.
En la misma línea de contención, los robos violentos cayeron un 11% en el país, lo que equivale a 5.697 casos menos. Este descenso fue liderado por la baja de robos con violencia, intimidación y los portonazos o encerronas de vehículos en Magallanes, Biobío, Ñuble, Los Ríos, Tarapacá, Arica y Parinacota.
El balance semestral arrojó un comportamiento inverso en las categorías vinculadas al crimen organizado. Los delitos asociados a droga aumentaron un 19,9%, mientras que los hechos vinculados al uso y porte de armas de fuego crecieron un 14,7%.
Ante esta alza, el ministro Arrau introdujo un matiz técnico fundamental respecto a la naturaleza del dato:
“Acá hay que hacer una nota metodológica importante. A diferencia de los homicidios o los robos, este tipo de delitos e incautaciones de drogas y armas no dependen típicamente de una denuncia ciudadana, sino que equivalen a la efectividad de la labor policial en terreno. Que la cifra suba significa, en gran medida, que hay más operativos de control, más allanamientos y más incautaciones de bandas criminales propiamente realizados por las policías”, aclaró el secretario de Estado.
El tratamiento de los secuestros en este 2026 continúa siendo una de las materias más complejas de analizar debido a las diferencias en los sistemas de registro de las dos policías del país:
Registro de la PDI: Al 28 de junio, la Policía de Investigaciones reportó 43 secuestros confirmados, anotando un marcado descenso del 42% respecto a los 75 casos de 2025. Dentro de esta base, el móvil extorsivo se mantiene como el principal motor con 23 casos (53% del total).
Registro de Carabineros: Por su parte, la policía uniformada —con corte al 30 de junio— consolidó 163 casos confirmados, lo que equivale a una disminución menor del 6% en comparación interanual.