Un grave e indignante hecho de violencia afectó a los voluntarios del Cuerpo de Bomberos en momentos en que desplegaban sus esfuerzos para controlar una emergencia estructural de proporciones. El incidente se desencadenó cuando compañías fueron despachadas para combatir un violento incendio domiciliario originado al interior de una toma de terrenos ubicada en el sector alto de la comuna. Pese a la gravedad de la situación, los pobladores del asentamiento irregular atacaron con piedras y objetos contundentes al personal, dejando como saldo una vivienda completamente destruida y daños en el material mayor de la institución.
El siniestro comenzó a propagarse con rapidez debido al material ligero y altamente combustible con el que estaba edificada la vivienda. Ante el peligro inminente de que las llamas alcanzaran los inmuebles colindantes, las unidades bomberiles hicieron ingreso por los complejos e intrincados accesos del sector de la ocupación informal. Sin embargo, por causas que se desconocen hasta el momento, un grupo de habitantes del sector comenzó a insultar y agredir físicamente a los operarios, centrando sus ataques contra la máquina de agua perteneciente a la Tercera Compañía.
Los agresores lanzaron piedras contra la estructura del carro bomba, dañando parte de su carrocería e impidiendo que los bomberos pudieran realizar de forma normal las maniobras de acople de mangueras y abastecimiento de líneas de agua. Ante el riesgo inminente para la integridad física de los voluntarios, el mando a cargo de la emergencia solicitó el apoyo urgente y prioritario de la fuerza pública en el lugar. El ataque obligó al despliegue inmediato de un contingente de Carabineros.
Una vez controladas las agresiones en el entorno, el personal bomberil logró circunscribir el fuego, confirmando la pérdida total del inmueble afectado pero logrando evitar una tragedia mayor en las viviendas vecinas.