El Juzgado de Garantía de Punta Arenas ordenó el abandono inmediato del hogar y la prohibición de acercarse a la víctima para una mujer formalizada por amenazas no condicionales, daños y porte ilegal de arma prohibida.
El hecho ocurrió en un inmueble de calle Thomas Fenton, donde la imputada se encontraba bajo los efectos del alcohol y medicamentos. Tras una recriminación por su estado, la agresora extrajo un cuchillo de la cocina, apuntó al estómago de su guardador histórico y apuñaló reiteradamente las paredes, provocando daños superiores a una Unidad Tributaria Mensual (UTM).
Al llegar al dormitorio del domicilio, Carabineros detuvo a la mujer y le incautó el arma blanca utilizada en el ataque junto a una pistola de fogueo calibre 9 milímetros. El fiscal Cristián Opazo detalló que el dispositivo corresponde a "un arma que de fácil adaptabilidad para el disparo de munición real", un elemento regulado por la Ley de Control de Armas que la imputada mantenía sin autorización.
Debido al estado de alteración y evidente cansancio que presentaba la detenida durante la audiencia, el tribunal fijó un plazo especial para resolver una condena anterior por el no pago de una multa.
El magistrado ordenó la medida cautelar de firma quincenal en la Primera Comisaría de Carabineros, junto con la salida obligatoria del inmueble compartido. El fiscal Opazo argumentó ante el tribunal que "se solicita la medida cautelar idónea considerando que la agresividad de la imputada y el porte de armas prohibidas ponían en riesgo inminente a las víctimas". La agresora, quien afirmó no tener familiares vivos ni un lugar alternativo donde residir, recibió un plazo de cinco días para informar su nuevo paradero.