Un operativo de inspección y monitoreo de seguridad marítima activó la Capitanía de Puerto de Punta Arenas en el sector costero norte de la capital regional. La emergencia se originó tras recibir el reporte de la varadura del remolcador RAM "Allipen" (matrícula CB-3739) en las inmediaciones de Barranco Amarillo, una zona de constante actividad pesquera y portuaria ubicada a unos 25 kilómetros al norte del radio urbano de Punta Arenas.
Tras la alerta, la Autoridad Marítima dispuso el desplazamiento inmediato de una patrulla terrestre de la Policía Marítima hacia las coordenadas del incidente. En el lugar, los efectivos navales realizaron una minuciosa inspección visual y técnica de la estructura de la nave siniestrada.
Los peritajes preliminares realizados por el personal naval en la costa de Barranco Amarillo trajeron tranquilidad a las autoridades medioambientales y de seguridad:
Sin tripulación: Se constató que el RAM "Allipen" se encontraba completamente deshabitado al momento de su hallazgo, descartándose de plano la existencia de personas lesionadas o en riesgo vital.
Sin daño ecológico: Las inspecciones de la patrulla descartaron la presencia de trazas de combustible, aceites o cualquier otra sustancia química contaminante en el agua o en el borde costero colindante a la embarcación.
Al respecto, el Capitán de Puerto de Punta Arenas, Capitán de Fragata LT Fernando Diez Moreno, detalló los protocolos preventivos activados por la Armada de Chile:
“Desde que recibimos el aviso dispusimos el despliegue de personal de Policía Marítima para verificar la condición de la embarcación y se emitió un mensaje de seguridad para las embarcaciones que navegan en las cercanías. La inspección permitió constatar que no existían personas a bordo ni evidencias de contaminación en el sector. Ahora corresponde supervisar las maniobras de desvarada y verificar que se ejecuten de manera segura, resguardando tanto la seguridad de la navegación como la protección del medio ambiente acuático”.
Junto con el monitoreo constante, la Capitanía de Puerto formalizó los requerimientos administrativos exigidos por la ley de navegación vigente. La institución emitirá una resolución oficial que otorga al armador o propietario de la nave un plazo máximo e improrrogable de hasta 30 días para concretar el retiro definitivo de la embarcación desde la playa de Barranco Amarillo.
A pesar del plazo legal otorgado por la Gobernación Marítima, el propietario del remolcador ya se encuentra coordinando y ejecutando las primeras faenas logísticas en el área para intentar desvarar la nave aprovechando las próximas mareas altas. La Armada de Chile remarcó que mantendrá presencia activa de inspectores en el sector costero norte hasta que el remolcador sea retirado con éxito y de manera segura.