Quince organizaciones gremiales y productivas de la Provincia de Última Esperanza solicitaron formalmente al Ministro de Obras Públicas, Louis de Grange, la conformación urgente de una mesa de trabajo público-privada en la zona. El objetivo de la petición es revisar y ajustar la programación de las obras de conservación del Aeródromo Teniente Julio Gallardo, buscando compatibilizar la necesaria mejora de la infraestructura con el resguardo de la conectividad aérea durante la principal temporada turística y productiva de la región.
A través de un oficio, las agrupaciones aclararon que valoran la inversión del Estado y no cuestionan la importancia estratégica de modernizar el terminal aéreo. Sin embargo, advirtieron su profunda preocupación ante una eventual reducción o suspensión de vuelos en temporada alta, lo que generaría un impacto económico y social severo sobre el turismo, el comercio, el empleo y la calidad de vida de los residentes, quienes dependen de esta vía de conexión en una provincia geográficamente extrema y aislada.
Para evitar este escenario perjudicial, el bloque de sectores representados propuso evaluar distintas alternativas técnicas de ejecución que minimicen el impacto logístico. Asimismo, solicitaron al MOP realizar una evaluación integral que compare el costo directo de los trabajos frente a las graves pérdidas sociales y económicas que sufriría la provincia, exigiendo además el diseño conjunto de medidas de mitigación y contingencia en directa coordinación con las aerolíneas e instituciones públicas.
“Queremos un aeródromo seguro, moderno y preparado para el futuro, pero también queremos que las decisiones que afectan directamente a nuestra comunidad se construyan mediante diálogo. La infraestructura pública y el desarrollo territorial no son objetivos contrapuestos; deben avanzar juntos”, enfatizó Adriana Aguilar Lagos, vocera del Bloque Productivo de Última Esperanza, reiterando el llamado al trabajo colaborativo con las autoridades.