El Hospital Clínico de Magallanes (HCM) activó un conjunto de medidas de contingencia para abordar una problemática creciente en sus dependencias: el aumento de episodios de agresión física y verbal perpetrados por usuarios y acompañantes en contra del personal médico y administrativo.
La directora subrogante del establecimiento asistencial, Francisca Sanfuentes, reconoció que este fenómeno —históricamente más recurrente en recintos asistenciales del norte y centro del país— se ha comenzado a manifestar con mayor intensidad en la red de salud austral.
“Nosotros sentíamos que éramos muy distintos a la realidad de otras regiones, pero también es una realidad en nuestros centros de salud, por supuesto en el Hospital Clínico”.
Frente a este escenario, la dirección del recinto hospitalario desplegó un trabajo coordinado entre los equipos directivos, jefaturas de servicio y gremios de la salud con el fin de estandarizar las respuestas institucionales ante hechos de violencia.
Dentro del plan preventivo, Sanfuentes destacó la consolidación de protocolos de actuación inmediata y vías de apoyo directo para los trabajadores agredidos:
"Se han implementado protocolos de denuncia y de atención precoz ante eventos. Necesitamos que nuestros funcionarios sepan que si ocurren situaciones de conflicto o agresiones, van a tener apoyo y serán resguardados por la institución".
Las medidas implementadas consideran la entrega de soporte en salud física y mental mediante las mutualidades de seguridad, el refuerzo de la infraestructura de control con la instalación de cámaras de vigilancia y el incremento de la presencia de guardias de seguridad en las áreas de mayor vulnerabilidad y flujo de público, como los servicios de urgencia.
Junto con las labores de protección interna, la autoridad del principal centro hospitalario de la región ratificó que el establecimiento mantendrá una postura de tolerancia cero frente a los actos delictivos que afecten la integridad de los trabajadores o la infraestructura pública.
En ese marco, el HCM perseverará en la judicialización de las agresiones gravísimas a través de las herramientas legales vigentes:
"En los casos que corresponde, el hospital puede tomar medidas jurídicas y hacer denuncias al Ministerio Público para que haya un proceso judicial como en cualquier delito", enfatizó Sanfuentes.