Tras recibir el respaldo a sus enmiendas en la Cámara de Diputadas y Diputados luego de ser despachado por el Senado, el proyecto de ley denominado “Ordenemos la cuenta” concluyó con éxito su tramitación parlamentaria de un mes y quedó en condiciones de ser promulgado como ley de la República.
La iniciativa legislativa tiene como objetivo central amortiguar el impacto de las alzas tarifarias en el consumo eléctrico, regularizar los pasivos acumulados en el sector, otorgar estabilidad regulatoria al sistema e impulsar mejoras en la calidad, continuidad y resiliencia del suministro eléctrico a nivel nacional.
Uno de los ejes principales de la norma es la regulación de la deuda acumulada por los clientes finales con las empresas distribuidoras, la cual supera los US$800 millones a raíz de los retrasos en los procesos de fijación tarifaria.
Respecto al mecanismo de pago, la ministra de Energía, Ximena Rincón, explicó que la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) se encontraba legalmente obligada a gestionar el cobro en 48 cuotas con intereses, por lo que la nueva normativa busca estructurar un esquema ordenado y con resguardo social:
“Los clientes reembolsarán en cuotas pequeñas, con cargos de $5 por KWH, que parte recién en el 2028 y se extiende hasta el 2035. Hoy, todas las boletas cargan $22 por KWH por la deuda con las generadoras, y ese cargo baja a $9 en 2028 y ese año le sumaremos $5 pesos al mes”.
Junto con el ordenamiento de los cargos por consumo y generación, la nueva ley aprobada por el Congreso ratifica la extensión de la cobertura del subsidio eléctrico durante todo el año 2027, beneficio orientado a proteger a los hogares más vulnerables frente a las variaciones del mercado energético.
Con esta medida, el Ejecutivo y el Poder Legislativo apuntan a otorgar mayor transparencia y control al sistema eléctrico, garantizando al mismo tiempo un cobro proporcional que evite sobrecargas financieras inmediatas en los presupuestos familiares.