El rescate de Manuel Orellana, apodado "El Chino", junto a dos educadoras de párvulos en la cordillera del Cajón del Maipo se convirtió en uno de los episodios más comentados del año a nivel nacional. Lo que inició como una salida hacia la alta montaña terminó en una búsqueda que movilizó a decenas de especialistas, demandó más de 100 millones de pesos al Fisco y abrió un severo debate sobre la responsabilidad individual en situaciones de riesgo climático.
El nombre del protagonista se tomó las plataformas digitales, derivando en miles de comentarios y publicaciones humorísticas. Sin embargo, detrás del fenómeno de internet se esconde una arriesgada decisión que puso en jaque la seguridad de los equipos de emergencia en plena precordillera metropolitana.
El hecho se desencadenó el pasado 16 de julio, cuando Manuel Orellana (32) se dirigió junto a Magdalena Retamal (31) y Martina Núñez (21) al sector de las Termas Valle de Colina. El grupo ingresó a la zona precordillerana en momentos en que las autoridades y los servicios meteorológicos advertían el avance de un severo sistema frontal con intensas nevadas y riesgo de aislamiento.
Con el transcurso de las jornadas se conocieron mayores antecedentes sobre el origen del viaje. Orellana, quien conocía el sector y organizó el traslado, mantenía un vínculo de confianza con ambas acompañantes, quienes se desempeñaban como parvularias y cuidaban a sus hijos.
Reportes posteriores confirmaron que el grupo se dirigió a la cordillera tras salir de un local nocturno, utilizando un vehículo sin las condiciones técnicas ni el equipamiento necesario para transitar sobre hielo o nieve densa, ignorando las alertas de cierre de rutas emitidas en la zona.
Al perderse el rastro del automóvil y interrumpirse el contacto con los familiares, las autoridades activaron un operativo coordinado por Carabineros de Chile, en el que participaron efectivos de la PDI, el Ejército, Bomberos, Socorro Andino y Senapred.
Luego de casi una semana de rastreos aéreos y terrestres bajo condiciones extremas, los tres ocupantes fueron hallados con vida al interior de un refugio de montaña donde lograron capear el temporal. Pese al tiempo transcurrido y las bajas temperaturas, ninguno presentó lesiones de gravedad ni cuadros severos de hipotermia.
A pesar del desenlace satisfactorio en términos de vidas humanas, el caso derivó en fuertes cuestionamientos hacia la imprudencia de los excursionistas.
Desde el Ejecutivo estimaron que el despliegue técnico y humano superó los $100 millones, considerando las horas de vuelo, movilización de maquinaria pesada y personal especializado. Ante este panorama, las autoridades anunciaron el estudio de acciones legales para determinar las responsabilidades del caso y evaluar mecanismos de cobranza judicial para restituir los fondos públicos gastados en la emergencia.