En forma incesante continúa la Empresa Nacional del Petróleo por hallar nuevos pozos de hidrocarburos con el propósito de encontrar en los suelos magallánicos la materia prima para la producción de gas que se consume en la región.
Por eso que la compañía presentó solicitudes ante el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental para la ejecución de dos proyectos.
Perforación
En la comuna de San Gregorio, la empresa anhela ejecutar el proyecto “Bloque Dorado-Riquelme y Manzano” por una inversión de 690 millones de dólares.
Para la fase de operación se contempla el proceso de perforación de pozos de hidrocarburos, posteriormente la ejecución de la facturación hidráulica y la operación de las centrales de flujo.
Rodrigo Bustamente, gerente general de la compañía comentó que esta inversión refuerza el compromiso con la región y el rol estratégico que cumple para el abastecimiento energético.
“Hace algunos días dimos a conocer el trabajo que estamos desarrollando en la exploración con la sísmica 3D para proyectar las operaciones futuras y ver hacia dónde avanzamos. Y ahora estamos gestionando los permisos medioambientales para la perforación de estos pozos.”
Dentro de este proyecto se considera efectuar la perforación y posterior fractura hidráulica de un total de 115 pozos de hidrocarburos, cuya distribución podrá variar desde un pozo por plataforma hasta un máximo de ocho pozos en serie por plataforma, en modalidad de multipozos.
La superficie máxima estimada a intervenir para el caso de un monopozo será de hasta 3 hectáreas, y para el caso de una plataforma multipozo con hasta 8 pozos la superficie no superará las 9 hectáreas.
Multipozos
En la comuna de Primavera se ejecutará el proyecto de “Construcción de líneas de flujo para el transporte de la producción de los multipozos picuyo zg-d y patagón este zg-a”. La inversión consta de 930 millones de dólares para la construcción y operación de dos líneas de flujo para interconectar la producción de gas entre distintos multipozos, integrándola a la red de gasoductos regional para asegurar el suministro de gas en la región.
Ambas líneas serán instaladas en zanjas con una profundidad de enterramiento entre 1 y 1,5 metros, y un ancho máximo de 2,5 metros.
Las tuberías serán de acero con revestimiento anticorrosivo tricapa, con diámetros que fluctúan entre 6 y 10 pulgadas, y con longitudes aproximadas de 1.310 m para la línea Picuyo ZG-D y 1.907 m para la línea Patagón Este ZG-A.